Hola, Me parece fascinante lo que está ocurriendo a nivel global. Veo mi realidad en constante cambio, hacia esferas y paisajes que nunca me había imaginado… ¿o sí?
Quien me conoce sabe que siempre estoy transformando y transformándome, que este es el motor de mi vida, pero es que lo que nos está pasando estos tres últimos años es … wauuu, increíble. Muchas personas han vivido enormes pérdidas en estos últimos tiempos. Han perdido a seres queridos, un trabajo que les gustaba pero que tiempo después descubrieron que les esclavizaba, parejas y amistades… adaptarse a la pérdida o a la posibilidad de que esta ocurra, ha sido uno de los aprendizajes a los que nos ha estado empujando los últimos años esta realidad cambiante que actualmente está viviendo un auténtico limbo, un interfaz en el que, colectivamente, sabemos que ya nos somos los mismos. Sabemos que no queremos volver ahí, que ya no pertenecemos al mundo que nos enseñaron… y nos encontramos sin guía en este periodo intermedio lleno de incertidumbre, sí, pero también lleno de POTENCIALIDAD. La pérdida y la posibilidad de la misma (el miedo a perder), pueden convertirse en semillas para la aceptación radical de lo que nos sucede, y esto fertiliza la tierra de la que podremos regenerarnos y volver a nacer. Porque como le dijo el maestro a Nicodemos, «es necesario nacer de nuevo». La energía de la Era de Acuario ya nos es algo de lo que se habla en las esferas new age, que silenciosamente han estado plantando semillas de conciencia a lo largo de los últimos 50 años (sí, tanto). La energía y la frecuencia de Acuario está aquí, y una de las formas que adopta es su favorita y propia, la de las frecuencias, el sonido, la comunicación. Como humanidad, ESTAMOS DESTINADOS A NACER DE NUEVO. Y el limbo en el que nos encontramos son las contracciones del parto, todavía en la oscuridad, todavía en la incertidumbre del tiempo sin tiempo. Aquellos que ardemos en deseos de comunicar, inspirar, compartir nuestro mundo, experiencias, conocimientos, nuestra forma única de ver la vida, tenemos ahora la GRAN OPORTUNIDAD de poner al servicio de la vida nuestros talentos de forma muy autónoma y a la vez alineada con el colectivo. La individualidad ya no es vista como algo separado del todo. La competitividad es una energía caduca y obsoleta que no tiene lugar en la nueva realidad que estamos construyendo ENTRE TODOS.
Sin duda estamos despertando a nuestra inteligencia colaborativa innata. Una de las preguntas que nos hacemos, quizás la que ha sido, es y será siempre LA GRAN PREGUNTA, es ¿quién sóy?
Esta pregunta a menudo va a compañada de otras preguntas como ¿qué tengo para dar? ¿cuáles son mis talentos? ¿qué es aquello que me hace úhico? ¿y cómo quiero ponerlo al servicio de la vida? Si estás son las preguntas que acompañan a tu ¿quién soy?, que sepas que vas por buen camino. Que si todavía no lo están viendo, pronto lo verás. Aparecerán las personas con las que querrás estar y construir, así como los escenarios idóneos para que esto suceda.
No te apegues a ninguna identidad fija ni a ningín ideal de perfección. Algo perfecto es algo terminado, así que es algo muerto, ya que no se puede hacer nada con ello. Busca aquellas actividades que para ti son como un juego, aquellas que realizas sin esfuerzo. Y a partir de ahí, ponte a construir, las horas te pasarán volando, el esfuerzo tendrá su recompensa en el mismo esfuerzo, guiado desde la llamada interna de tu alma, de tu ser interior, de aquello que eres y que se quiere manifestar creativamente a través tuyo. |