Aromaterapia Sagrada

(Artículo de Enrique Sanz Bascuñana, maestro aromatólogo y director del Instituto E.S.B de Aromaterapia Integrada. Extracto de su libro “Aromaterapia Sagrada”)
El hombre, como micro11227392_10153591214137520_9025373152980526861_ncosmos, contiene en sí mismo todos los reinos elementales (mineral, vegetal y animal). En la planta se encuentra el potencial humano. Recíprocamente, en el ser humano se encuentra la estructura de energía subyacente de la planta.

Podemos decir que nuestro sistema nervioso es un árbol donde la esencia vegetal es humana. Las plantas pueden así  comunicar directamente con esta esencia de sentimientos creando un verdadero ser humano.

El Reino Vegetal tiene por objeto manifestar los sentimientos. A nivel vegetal, los sentimientos existen sólo en forma pura o pasiva. Los reinos animal y humano los manifiestan más activamente, más separadamente pero sin tanta belleza por lo general. La conciencia de las plantas está a un nivel primario de unidad, siendo más psíquica y telepática.

Las formas de vida son como torres de recepción y transmisión de fuerzas que las nutren.surrender
Cada cosa existe para nutrir a otras y, a la vez, para ser nutrida. De este modo, cada reino de la naturaleza sirve para recibir y transmitir la vida.
Esta vida está implícita en la luz y en la transmisión de fuerzas estelares o astrales.

La Tierra, de modo parecido a un receptor gigantesco o a una estación emisora, inspira y espira las fuerzas estelares y cósmicas, donde la esencia absorbida construye y desarrolla la vida.
Estas fuerzas no son siempre materiales, incluyen las energías sutiles de naturaleza oculta y espiritual. Las plantas transmiten los impulsos vitales y emocionales, la fuerza vital oculta en la luz. Esta fuerza es el don, la gracia y el poder de las plantas.

Las plantas nos transmiten el amor y el poder nutritivo del Sol, que es la energía similar a la de las estrellas y la luz. Estas energías cósmicas emanan de las plantas nutriendo, sosteniendo y desarrollando nuestro propio cuerpo astral. De este modo, la existencia de las plantas es una gran ofrenda y sacrificio a la vez. Las plantas nos ofrecen no sólo su propio valor nutritivo, sino también la luz verdadera, el amor de las estrellas, del Cosmos, de los que ellas son mensajeras.

Nos aportan la Luz Universal para que podamos entrar en la Vida Universal.

Su existencia nos nutre física y psicológicamnete. Nuestros sentimientos son parecidos a nuestras plantas interiores, nuestras propias flores interiores. Ellas crecen de acuerdo a nuestra percepción de la naturaleza y de la vida.

La creación es LUZ. En los Vedas, las antiguas escrituras sagradas de la India, el gran dios Agni, príncipe del Fuego y la Voluntad Divina de los Sabios, construye los mundos y hace de toda creación una serie de auto-transformaciones.
Las plantas tienen el poder de transmutar la LUZ EN VIDA.
El ser humano existe para transmutar la vida EN CONCIENCIA Y AMOR
Estos tres elementos –LUZ, VIDA, AMOR– son uno, cada uno la expresión del otro y las tres dimensiones de la misma existencia.

Las plan11140231_10153395415089837_8530143298499797031_ntas transforman la luz en vida por la fotosíntesis.
Los seres humanos transmutan la vida en conciencia a través de la percepción. Por la percepción directa, el perceptor está siendo percibido y el observador es el observado. La palabra sánscrita para la planta osadhi significa “receptáculo” literalmente o “espíritu” (dhi) “que contiene transformación ardiente” (osa). En los Vedas, el término se refiere no sólo a las plantas, sino a cualquier entidad de la creación.

El ser humano es la planta de la Conciencia. La planta efectúa un proceso similar a un nivel inferior* de la evolución nutriendo nuestro espíritu y nuestro sistema nervioso para favorecer estos procesos. Lo mismo que existe en los mundos superiores, existe en los mundos inferiores; todo el universo es una metamorfosis de la Luz.

En el mundo exterior, un sol central es la fuente de luz y de vida. En el mundo interior, un sol central es también la fuente de vida. Este sol interior es nuestro verdadero Ser, que los antiguos llamaban Purusha o Atman.

Las plantas nos permiten entrar en comunión con el sol interior.

Establecer la conexión adecuada entre la planta exterior y la planta interior completa el círculo d e luz y vida y establece la libre circulación de la conciencia dentro de la cual el espíritu se libera, fusiona los soles interior y exterior, reuniendo el exterior y el interior y creando una fiesta de deleite en la vida.

El uso apropiado de una planta, para que su auténtico poder se libere, implica lacomunión con ella.
Cuando somos uno con la planta, revitaliza nuestro sistema nervioso y fortalece nuestra percepción.
Esto implica considerar a las plantas como sagradas, como medio de comunicar con la naturaleza al completo. Cada planta, como si fuese un mantra, nos ayudará a actualizar el potencial de vida cósmico que representa.
Por esta razón, numerosos pueblos antiguos sentían un gran respeto por el Reino Vegetal. Las fuerzas de las plantas no se transmiten por simple absorción, necesitan de una entera comunión con ellas.

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(…) Abordar las plantas como lo hacían los antiguos sabios, no como simples objetos para satisfacer los objetivos del ego, sino como parte integrante de nuestra propia unidad, nos revelará su auténtico valor para un uso íntegro en nuestro proceso evolutivo.

Convertirse en un auténtico herborista implica entonces convertirse en un sabio. Esto significa también ser sensible al ser de las plantas, comunicarse a través de una conciencia receptiva con la planta-luz del Universo. Y significa aprender a escuchar lo que la planta nos dice, hablar a la planta como a otro ser humano, y considerarla nuestra maestra.

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* Personalmente no estoy segura de que el Reino vegetal sea inferior al Reino de los Humano, creo que Enrique se refiere aquí a esto mismo, a que las plantas y los humanos trabajamos a niveles distintos, no superiores o inferiores. Cada nivel o reino afecta intrínseca y profundamente al otro y viceversa (para profundizar en ello, recomiendo ver estudios de Stefano Mancusa)